Durante dos meses en la temporada baja, el venezolano Francisco Cervelli resistió día tras día la tentación de quedarse durmiendo en su hotel en República Dominicana. Prefirió reunirse con su compañero de equipo, el dominicano Robinson Canó.
Seis días a la semana, Canó sometió a Cervelli a una serie de ejercicios con el fin de preparar al receptor de los Yankees para que pueda manejar mejor la carga de una temporada completa.
"Me dijo a mediados de la campaña pasada que quería ayudarme a entrenar para batear", dijo Cervelli. "Decidí ir. Pensé que era la mejor opción. El es muy bueno. Sabe mucho y sabe lo que está haciendo."
Cervelli cumplirá 25 años el próximo mes y dijo que considera que entrenar tanto lo ayudará a mantenerse fresco este año.




